Why you act the way you do?

Nerea Urcola Martiarena © Sinergos

Living Books, Tyndale House Publishers, Inc, Wheaton, Illinois 1984

¿Por qué te comportas de la forma en que lo haces?

Esta es la pregunta que Tim LAHaye intenta responder en su libro que lleva el mismo título: “Why you act the way you do”.

Entendernos a nosotros mismos y entender a los demás es lo que lleva intentando hacer el ser humano casi desde los orígenes de la humanidad.

Existen muchos y muy distintos acercamientos a esta pregunta. Algunos lo hacen desde la filosofía, otros desde la psicología, otros desde la biología y así podríamos continuar.

Contestar a esta pregunta siempre ha sido fundamental, pero casi podríamos decir que hoy lo es más que nunca, estando como estamos en una sociedad en la que necesitamos interrelacionarnos con otras personas para casi todo, especialmente en el mundo laboral.

Hoy en día ya no es suficiente con ser un buen técnico para ser considerado un buen profesional. Las organizaciones actuales exigen a su gente que sepan trabajar con otros y para otros y eso supone de unas habilidades que muchas veces no están suficientemente desarrolladas.

Desde Sinergos ayudamos a este desarrollo empleando como herramienta el modelo VIE y más concretamente el entendimiento del concepto de Estilo Social.

Aunque el concepto de Estilo Social es relativamente reciente (se le atribuye al Dr. David Merrill, 1960), se pueden encontrar orígenes en la literatura ya en el 470 a.C con Hipócrates y con el concepto de Temperamento.

Aunque podríamos decir que el temperamento es el origen del concepto de Estilo Social, entre ambos existen diferencias cruciales.

El temperamento tal y como lo explica Tim LaHaye en su libro, influye en todo lo que hacemos, en los hábitos alimenticios en las habilidades para conducir, en la forma de comunicarse, incluso hasta en la forma de cuidar la casa.

Nacemos con un temperamento, y en opinión del autor y este ya no cambia en el resto de nuestra vida.

Pero, ¿qué es el temperamento?

El temperamento es “la combinación de los rasgos que heredamos de nuestros padres”. Nadie sabe dónde reside, pero según LaHaye tiene un lugar determinado en el cerebro y la mayoría de nosotros somos más conscientes de su expresión que de su función.

LaHaye también acepta que el temperamento no es la única influencia, que la persona también se ve afectada por su familia, su educación y sus motivaciones, pero lo sigue considerando tan innato y genético como nuestro color de ojos.

En su libro diferencia entre temperamento, carácter y personalidad:

El temperamento es la combinación de los rasgos que tenemos al nacer y que afecta el comportamiento humano de manera subconsciente. Estos rasgos se arrastran genéticamente como la raza, el sexo y otros factores hereditarios. Estos rasgos se pasan en los genes.

El carácter es tu yo real. Es el resultado de tu temperamento natural modificado por tu educación en la infancia, actitudes, creencias, principios y motivaciones. Muchas veces se le dice “el alma “ del hombre, lo que se hace, su mente, sus emociones y su voluntad.

La personalidad, es la expresión externa de nosotros mismos, que puede ser o no lo mismo que nuestro carácter, dependiendo de cuan genuinos seamos.

Como decía al comienzo, el centro de la teoría de los temperamentos fue primeramente creado por Hipócrates hace unos 24 siglos y divide a las personas en cuatro categorías básicas: sanguíneos, coléricos, melancólicos y flemáticos.

Esta teoría asume que cada temperamento tiene fortalezas y debilidades y que todos somos la combinación de al menos dos o tres temperamentos , sin embargo, tu temperamento predominante debería ser el que se ve.

El libro presenta una subclasificación de 12 subtemperamentos con 20 fortalezas y 20 puntos débiles por cada uno de ellos. A lo largo de los capítulos, su autor desarrolla cada uno de los temperamentos en profundidad, así como sus fortalezas, debilidades, distintas maneras de afrontar las situaciones, incluso sus posibles perfiles profesionales.

El lector puede encontrar muchas similitudes entre el concepto de temperamento y el de estilo social.

Si recordamos los cuatro estilos sociales: realizador, promovedor, sistemático y amigable, cada uno de ellos características muy parecidas y equiparables con los temperamentos, pero existen al menos tres diferencias básicas.

Mientras que el origen de los temperamentos son los humores (sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema), los estilos sociales son el resultado de la combinación de dos dimensiones: la intensidad y la emotividaD.

Mientras que el temperamento es innato, casi genético, el estilo social es fruto del aprendizaje temprano.

Aunque el modelo VIE coincide con la teoría de temperamentos en recordar que no existe ningún estilo ni temperamento mejor ni peor que otro y que el estilo y el temperamento no cambian a lo largo de nuestra vida, LaHaye no contempla una habilidad fundamental para nosotros y verdadero factor de éxito como es la versatilidad, la suma de la flexibilidad y la empatía.

De tal manera, podríamos concluir que aunque ambos conceptos, temperamento y estilo social, tienen muchos puntos en común, los estilos sociales, tal y como los trabajamos en nuestro modelo VIE, suponen un acercamiento mucho más avanzado al entendimiento del comportamiento de las personas, y el hecho de relacionarlo con la versatilidad proporciona muchas más opciones de desarrollo personal.

En cualquier caso, la mejor manera de conocer las convergencias y divergencias de ambos conceptos, es leyendo el libro, y por medio de este artículo queremos acercarte a él e invitarte a que lo leas.